En
este mundo materialista y egoísta es muy difícil ser bueno. Vemos alrededor y
nos decepcionamos porque nadie quiere ser bueno.
Existen
en las personas por lo menos tres niveles de bondad:
1-El
DESALMADO que no le importa el mundo a su alrededor y es feliz siendo así y
viviendo para sí.
2-El
CONSCIENTE que sabe cuándo debe hacer el bien pero tiene conflicto con su
comodidad y generalmente pasa de largo.
3-El
BONDADOSO que sacrifica su comodidad porque valora más hacer el bien a los
demás.
Lo bueno es que si nos lo proponemos podemos
ascender en esta escala.