junio 10, 2010

16 CONFIANDO EN TI

Cuando la pestilencia de la noche
Conspiró para entenebrecerme;
Tu luz de provisión hizo derroche,
Tus promesas lograron fortalecerme.

Mientras el hombre malo maquinaba,
Tu mano sobre mí se extendía;
Tu justa provisión me alejaba
Haciéndome brillar un nuevo día.

Conté las horas dentro de mi angustia
Y se descontrolaban mis carnes;
Miraba que el maligno se reía
Y con nada lograba consolarme.

Pero me así de tu mano fuertemente
Y en tu Espíritu  me reconforté;
Vi tu obra oportuna y potente
Y a tu poder mi vida te confié.

mayo 27, 2010

15 LA PARABOLA DEL DIPUTADO Y EL CIUDADANO

La historia que hoy nos ocupa tiene similitud con un hecho acontecido el mes de abril del presente año; no obstante ese caso se manejó con un excesivo hermetismo por parte de los involucrados al grado que dos medios escritos presentaron versiones totalmente opuestas sobre lo que en realidad pudo haber ocurrido.
Nuestra historia no tiene nada que ver con ese caso, pero retoma el argumento con base a los supuestos hechos ya que recoge la verdadera cultura de violencia e irrespeto que se vive actualmente en la sociedad.
Un funcionario público de alto rango se encontraba trotando con su guardaespaldas por un parque cuya característica es la abundante vegetación, cuando observaron por un costado que tras un árbol un muchacho orinaba.
Se dirigió hacia él para exhortarlo por la mala educación de hacer sus necesidades en un lugar público; pero el joven lejos de recapacitar reaccionó agresivo ante lo cual el guardaespaldas tuvo que amagarlo para apaciguar su ánimo violento.
Este aprovechó que pasaba una patrulla de la policía para acusarlo de que lo habían amenazado con un arma; el funcionario tuvo que identificarse, no obstante fueron a la delegación y ahí terminó todo; seguramente conciliaron.
Todos estos hechos representan un verdadero desastre moral y de tolerancia.
1. El funcionario hizo alarde de prepotencia e intolerancia al querer hacer justicia por su propia cuenta aprovechando su estatus y poder (guardaespaldas). Un ciudadano normal no se atrevería a intervenir, sino más bien a denunciar.
2. El muchacho hizo gala de baja cultura por su acto; y de falta de respeto en su reacción ante un adulto; seguramente si aquel no hubiese andado protegido hasta lo hubiese podido agredir físicamente.
Cuadros similares con mínimas variantes son comunes todos los días y en cada esquina. Los altos índices de muertes violentas en nuestra sociedad son solo la cereza del verdadero pastel de violencia. Vemos agresividad por todas partes, desde niños hasta ancianos.
Desde padres hacia sus hijos, vecinos, compañeros de trabajo, estudiantes, hasta entre ciudadanos.
La intolerancia se ha convertido en el detonante de ofensivas indiscriminadas hacia nuestro prójimo. No somos capaces de perdonar.
No hacemos ni el más mínimo esfuerzo por lo menos de mantener la boca cerrada y contar hasta diez.
Si la regla de oro es “Trata a los demás como quieres que te traten” (Mt.7:12); la regla de plata será “Reacciona con mansedumbre y apaciguarás al airoso” (Prov.15:1).

mayo 07, 2010

14 SALUDO A LAS MADRES

Anticipando el día de las madres, les envío un sincero saludo; y a la vez comparto este poema (adjunto) que muestra el reconocimiento y la importancia de la madre para un hijo.
Que la pasen bien en compañía de los suyos.

abril 30, 2010

13 A PROHIBIR CUCHILLOS

El mes de marzo fue abrumadoramente conmocionado por uno de los 328 crímenes reportados por la policía. Su peculiaridad es que toda la sociedad pudo atestiguarlo a través de la oportuna cobertura de un periódico.
El caso pudo haber sido solo uno más; no obstante, el hecho de existir pruebas y evidencias inexpugnables son las que levantaron la sobrenatural polvareda de hipocresía y confusión.
Las instituciones reaccionan pero lo hacen mal, porque desorbitadamente apuntan en todas direcciones sin ni siquiera reconocer el verdadero problema.
A decir verdad, ni la aprobación o no aprobación del endurecimiento de leyes tendrán un efecto en la degeneración de la violencia social que vivimos simplemente porque no es esa la raíz de todos los males.
Tampoco se puede creer ciegamente en la regeneración de los delincuentes.
Cualquier sicólogo objetivo sabe que las conductas de los criminales tienen varias dimensiones y que hay personas tratables así como los hay incorregibles.

Por esta razón es que las leyes tienen su propio objetivo y no deben ser confundidas ni utilizadas para ningún otro propósito que no sea el de su concepción: la justicia; término tan incomprendido porque su esencia es dar el correspondiente pago tanto por los errores como por los logros.
Por ejemplo, la prohibición de la tenencia y portación de armas no necesariamente tiene relación con la violencia social.
Los delincuentes no obtienen sus armas por medios lícitos; pero supongamos que todos tuvieran sus armas registradas y que la prohibición les afectará directamente.
La teoría criminal establece que el delincuente primero planifica el alcance de su fechoría así como si ésta llegará hasta el homicidio; y solo después, establece la forma como ejecutará este último.
De esta manera, el criminal se valdrá de cualquier medio para lograr su cometido; desde una piedra, navaja, puñal, machete, veneno, estrangulamiento y tanto más.
Entonces, en nuestra manera de resolver los problemas, iremos prohibiendo cada uno de estos objetos contundentes sin lograr llegarle al verdadero problema.
Los que creen que una ley detendrá la violencia social simplemente están desenfocados y creen que el problema de las goteras del techo se elimina colocando recipientes.
Solo como ejemplo, en la esquina entre la 5ta avenida norte y 29 calle poniente, específicamente en la parada de autobuses frente al conocido como ANTEL San Miguelito, son usuales las correrías y batallas campales a pedradas.
Una usuaria del transporte colectivo que con temor y premura esperaba el autobús nos relataba que días atrás había visto como uno de estos muchachos fue acuchillado en ese lugar, y que algunas enfermeras que también esperaban el autobús en ese momento, lo auxiliaron sin saber la suerte que pudo haber corrido.
Pero como bien dice el popular refrán de la impunidad: “si nadie lo vio no existió”.
Ese hecho fue similar al que hizo estallar la bomba en la opinión de los diversos sectores sociales, gracias a que esta vez, sí había pruebas.
El problema de la violencia social, simplemente tiene sus raíces en la degeneración moral en que ha caído el ser humano desde que se les privó en su formación desde niños de las elementales normas de convivencia, principios y valores humanos.
Es toda una generación perdida sino dos, pero si no hacemos nada, el peligro y la violencia pueden llegar a los bordes del exterminio masivo.

marzo 25, 2010

12 EL MATERIALISMO Y NUESTRA FE

En este mundo las acechanzas del enemigo son realmente estratégicas y bien tramadas de tal manera que imperceptiblemente penetran y dominan nuestra forma de pensar.
Eso es todo lo que necesita; y a partir de ahí puede gestar, movilizar y ejecutar las más desastrosas y abominables ofensivas en contra del bien.

Al tener la oportunidad de conversar con personas que se han convertido en escépticos sobre la realidad de un ser todopoderoso y en la infalibilidad de las Sagradas Escrituras, uno se da cuenta como esas teorías materialistas superficiales y lógicas se han apoderado con toda la comodidad y aceptación humana en la mentalidad corta de la comprensión.
En otras palabras, no son capaces de comprender lo incomprensible. Así de fácil. El maestro lo dijo claro, la sabiduría le fue quitada a los sabios y fue dada a los humildes y son estos los que con más facilidad son capaces de comprender lo incomprensible, lo milagroso y lo poderoso de un Dios vivo.



Desafortunadamente no todos quieren recibir la luz de la comprensión espiritual. Muchos desde ya están condenados a la oscuridad.
Y no se trata de injusticias ni de predestinación, sino al contrario, el mismo libre albedrío que se nos fue dado a partir de la creación es el que nos permite hacer con nuestra vida lo que queramos, y por simple sentido común, no todos vamos a querer hacer el bien ni conducirnos por el camino iluminado.
Es en esa libre voluntad donde el enemigo tiene cabida para permeabilizar la sensibilidad y neutralizar nuestro tino desviándonos a su antojo hacia cualquier influencia a que seamos expuestos.

Los que por fortuna hemos abierto nuestro corazón a la infinita grandeza incomprensible del creador, tenemos la dicha de no necesitar más explicaciones que nuestra propia experiencia diaria con su Majestad.
De ninguna manera somos ignorantes y mucho menos incapaces o iletrados; porque tenemos la capacidad que a los escépticos les fue vedada.
Llegamos a todas esas teorías lógicas y bien fundamentadas en el razonamiento humano y el sentido común. Reforzadas con pruebas de la física y de la ciencia. Pero no nos inmuta, las comprendemos; admiramos el brillante intelecto del enemigo para pulirlas e intentar desvirtuar lo sobrenatural de nuestra fe.
Todo lo que dicen es cierto y posiblemente irrefutable humanamente; pero preferimos seguir creyendo en Dios y su palabra.
Con una gran pena y dolor en el alma rogamos porque algún día sean iluminados con la luz del bien.

¿Qué ganan con no creer en la sobrenatural divinidad?.
Todo intento del enemigo por la descalificación de nuestra fe lleva el único propósito implícito del pecado original hacia la rebelión, corrupción y degeneración humana que ya nos ha causado mucho daño.
Es la misma figura de la serpiente con sus razonados argumentos en la creación, sea esta simbólica o literal, como quieran, lo que importa es el pecado de la desobediencia y el resultado de la rebelión.
Amado creyente, no dejes que la serpiente te siembre la duda.

marzo 01, 2010

11- VANAS JUSTIFICACIONES

Así, soberbias y pomposas se levantan las alas de la ilustración planeando con elegancia sobre la realidad y matizando con vistosos colores razones que parecen convincentes hasta la hipnosis.

Recientemente un artículo pro-gay presumiendo un enfoque modernista y científico esgrimía con cierto escozor las bases que han sostenido la integridad de la sexualidad a través de la historia.
Con ese nivel de evolución no sería raro que de repente comencemos a encontrar argumentos sólidos y justificantes a favor de los que se echan con animales, los que practican orgías, los que se perturban con fantasías sexuales, los que abusan de niños, los asesinos y todo el amplio etcétera de aberraciones que por antonomasia condena la Palabra.
Buscar justificaciones literales en la antigua cultura bíblica es el colmo de la cauterización de nuestra moral contemporánea. Son verdaderos vientos de apostasía moral ya ampliamente advertidos.

Porqué mejor no pensar en razones más obvias, comprobables y manejables. Podemos mencionar por lo menos dos que repuntan con estrépito en la realidad, pero que son acalladas por el mercantilismo y por la misma influencia mediática.

1. La saturación de los mercados con alimentos procesados a base ingredientes químicos degradantes, o bien los manipulados en laboratorios como los transgénicos. Por ejemplo, el crecimiento acelerado de las aves en las granjas con bases hormonales, se ha comprobado que tienen algún efecto en el desarrollo prematuro de niñas; entonces qué podríamos esperar como efecto en los niños.

2. La responsabilidad paterna también es importante porque muchos niños no diferencian la figura paterna de la materna. Muchos padres tratan a sus varoncitos como niñas y hasta los besan en la boca por citar un ejemplo; mientras en la misma naturaleza vemos como los animales machos imponen y establecen su figura a sus crías.

De cualquier manera, lo que sí es reiterativo es la consideración al soplo universal de vida, al alma humana que soslaya la realidad de su espectro en la sociedad.
A ese justo momento de convertir la piedra que se perfila a punto de ser lanzada desde nuestra mano, en un oportuno salvavidas arrojado con atención y comprensión a la azarosa alma que desesperadamente anegada en el infortunio emerge en el reconocimiento y esperanza de encontrar y pisar tierra firme.

febrero 01, 2010

10 EL MERITO DE LA AMISTAD

El mérito de la verdadera amistad está en aceptar a las personas que aparecen en la vida tal como son. Qué mérito puede tener hacernos amigos solo de las personas que de alguna u otra manera pueden ser afines a nuestras expectativas; o de las cuales podemos obtener algún tipo de provecho.
Es una verdad inmutable que todos quieren hacerse amigos de los famosos, ya sea en la comunidad, escuela, universidad, iglesia, trabajo y en la misma sociedad.
Todos quieren simpatizar por ejemplo con el que mejor entiende las matemáticas en un grupo de clase; o el que mejor domina la expresión en un grupo de discusión; pero el que se encuentra en el polo opuesto generalmente es visto de reojo, con disimulo y acaso tomado en cuenta por cortesía.
Ocasionalmente un compañero nos recriminó por ser amigo de alguien que evidentemente era de los que solemos llamar “calle”; en cierta forma vulgar y poco refinado. La pregunta nos tomó en frio pero la respuesta fue espontánea: “Yo sé bien como es y lo que puedo esperar de él, estoy consciente que no recibiría otra cosa... pero creo que para eso son los amigos, para comprenderte y aceptarte tal como eres”. Es la formación cristiana la que nos va amoldando.

El maestro lo dijo claramente: “Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?; Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más?, ¿No hacen también así los gentiles?” Mt.5:46-47

Pero no solamente se trata de hundirnos en su mundo sino por el contrario existe una responsabilidad explícita para esa relación. Cuando el maestro fue criticado por sentarse a la mesa con los pecadores su respuesta no solo fue aclaratoria sino comprometedora: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio”. Mt.9:12-13.
Esa es la obra misionera de restauración que individual tenemos la responsabilidad de llevar y esparcir por el mundo: ser agentes de cambio. Que el mundo al vernos crea y cambie. Hechos no palabras.

enero 01, 2010

09 VIOLENCIA Y MAS VIOLENCIA

Como se veía venir y lo comentamos en la reflexión anterior, la cifra fatídica de homicidios superó las expectativas llegando hasta las 4,365 víctimas en nuestro país; y en los primeros días del 2010 las cifras no parecen dar tregua.
Claro que no es lo mismo cuatro mil homicidios en El Salvador con un poco más de seis millones de habitantes, que cuatro mil homicidios en México con una población de más de 107 millones.

De ahí que resulta elocuente el metódico análisis de la tasa de homicidios por densidad demográfica, el cual relaciona la cantidad de homicidios por cada 100 mil habitantes.
Según la OMS una tasa de 10 ya se puede considerar una epidemia.
Según el Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C. (CIDAC), la tasa de promedio mundial de homicidios es de 6.5.
Es importante aclarar que existen diferencias en las cifras e indicadores dependiendo de la institución fuente, por tal razón la lectura de estos números deben considerarse solo como referencia.

Veamos algunas estadísticas puntuales para 2009:
El Salvador: 4,365/6.1* = 71
(*Según la Organización Panamericana de la Salud, OPS)
Guatemala: 3,620*/14.3 = 25
(*Según el Grupo de Apoyo Mutuo, GAM)
México: 7,724/107.6* = 7
(*Estimación del Consejo Nacional de Población, CONAPO)
Colombia: 15,817/45* = 35
(*Estimación del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, DANE)
Venezuela: 18,436*/28.6 = 64
(*Estimación del Observatorio Venezolano de Violencia)
Nótese que aún con los serios problemas de narcotráfico de México y Colombia tienen tasas relativamente inferiores.
México y Venezuela tuvieron para 2008 las ciudades más violentas del mundo con una tasa de homicidios de 130 y 96 respectivamente según el citado estudio del CIDAC.
En definitiva y evidentemente la situación de violencia social es preocupante.

Todos los días muchas familias son enlutadas con el velo despiadado de la violencia social, la delincuencia, las tragedias naturales y las enfermedades alrededor del mundo.
Solo en nuestro país El Salvador, el año 2009 cerró con un promedio de 12 homicidios diarios y otra tragedia natural que dejó casi 300 fallecidos y alrededor de 15,000 personas damnificadas.
Se está volviendo casi imposible estar a salvo en esta vida por lo que la única garantía de supervivencia es asegurar la vida porvenir.
Aún para los que no creen en que existe otra vida, ¿Qué pierden con asegurarse?, ¿Y si la hubiera?.
En realidad, no sabemos si ésta será su última llamada: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren… rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Is.1:18); “Para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn.3:15).

Esto no es religión, es simplemente la plena convicción interior de confianza y esperanza de disfrutar una vida mejor en el más allá.

diciembre 02, 2009

08 EN NAVIDAD

En el bullicio y las pompas
No hay navidad sincera,
Solo en el corazón
Que el renacimiento espera.

Cuando en la noche apacible
No queda más quien celebre,
La luz se hace más hermosa
En torno al santo pesebre.

Epoca de navidad
Cuán exquisito momento,
Para que en nuestro ser
Alumbre el renacimiento.

Que todas las energías
Que orbitan en esta fecha,
Lleguen hasta nuestra alma
Y la dejen satisfecha.

Que paz llene hogares,
Luz alumbre corazones,
Esperanza forje sueños
Y alegría sus canciones.

diciembre 01, 2009

07- ESTAMOS EN GUERRA

Si durante los doce años del conflicto armado en nuestro país se estimó la pérdida de aproximadamente 75,000 vidas, representando un promedio de 6,250 fallecidos anualmente.
Y, si a noviembre 2009 los homicidios generados por la violencia social llegan a 3,873; pudiendo inferirse que se superarán en creces las cuatro mil defunciones como producto de este flagelo.
Entonces, esto implica que actualmente estamos casi al 70% de lograr los niveles de violencia de dicha época; en otras palabras estamos en guerra.

Pero la situación es mucho más dramática y espeluznante, ya que a diferencia del conflicto armado, la actual epidemia de asesinatos es más general y hasta incondicional; convirtiéndose simplemente en un virus letal en el medio ambiente del cual toda la población tiene reales probabilidades de ser contagiada.
Razones pueden enumerarse muchas pero sobresalen:
a) Un desorientado período de pos guerra.
b) Una mordaz e incontrolada influencia de violencia exterior a través de los medios.
c) Un bajo perfil cultural de valores en la sociedad.
Estos factores provocan una flagelación sistemática y paulatina de la sensibilidad humana. Es inusitadamente retadora la misión de propiciar sosiego en vista que estamos ante el mismísimo problema de degeneración moral de la sociedad.

Es fácil predicar que se trata de “una tarea de todos” alcanzar la reconciliación; pero aunque suene bien, este precepto se diluye en la generalidad sin lograr ningún efecto positivo.
Más bien, el énfasis, mensaje y esfuerzos, deben orientarse hacia la concientización de la responsabilidad individual.
Es fácil culpar al gobierno, las instituciones, los medios, las iglesias y a todo cuanto se nos ponga enfrente, pero esa ofuscación no nos permite ver la triste realidad: detrás de toda la institucionalidad que de alguna manera tolera y resbala en su misión rectora, se encuentran personas, ciudadanos, miembros de familias cuya misión comienza en casa (Jos.24:15).

Si el empleado, jefe, empresario, funcionario de gobierno, líder y todo ciudadano, desde el seno del hogar siembra intolerancia, disensión, pleitos, violencia, maltrato, desprecio de las elementales normas de convivencia con el prójimo, exponiéndose junto a su familia a influencias negativas, es obvio que irradiará a su entorno el fruto de injusticia y maldad, lo cual, unida a muchos otros malos ciudadanos, pervierte a la sociedad.

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